A finales del año 2000 la UNESCO inscribió oficialmente la Muralla de Lugo en la lista de monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad. Esta fortificación de más de dos kilómetros de circunferencia es la única de origen romano en el mundo que conserva íntegro su recorrido.
La Muralla abraza todo el casco histórico y puede recorrerse en su totalidad por su adarve, paseo elevado sobre la misma que se encuentra a 12 metros del suelo. De día es el mejor mirador sobre el casco histórico; de noche, gracias a una discreta iluminación, es un poético paseo con mucho misterio.
El viajero que se acerque a Lugo, podrá disfrutar además de importantes recursos patrimoniales de la época romana: los restos arqueológicos musealizados en la
Termas Romanas
Santuario de Santa Eulalia de Bóveda.
También es imprescindible la visita a la majestuosa Catedral de Santa María, que tiene el privilegio de la exposición permanente del Santísimo Sacramento.
La Muralla Romana de Lugo -Patrimonio de la Humanidad
En el espacio acotado por los algo más de dos kilómetros de perímetro de la Muralla luguesa palpita una ciudad histórica, pequeña y hermosa, que integró el monumento como elemento fundamental del paisaje y la estructura urbana.
La Muralla condicionó el desarrollo de Lugo y sufrió también el crecimiento de la ciudad, pero después de 17 siglos se mantiene grandiosa, imponente y, sobre todo, viva, radicalmente viva: el paseo superior se pode considerar, lo pones su uso, una calle más de Lugo; sus diez portes unen las zonas jóvenes y antiguas de la ciudad; hasta hay menos de treinta años había más de cien casas arrimadas al monumento... luego este legado es mucho más que una testigo del tiempo, es aún un factor de la historia actual.
Catedral
De planta romanica y con valiosos elementos barrocos, es otra joya arquitectónica de la ciudad. La impresionante capilla de la Virgen de los Ojos Grandes, el hermoso coro renacentista, el retablo de Cornelius de Holanda y un original tímpano en la Puerta Norte son algunos de los detalles más significativos del templo.
Esta basílica tiene planta romanoica, propia de las iglesias de peregrinación, pero la nave central, de notable altura y con algunos arcos ligeramente apuntados, anuncian ya la influencia del gótico. Al periodo renacentista corresponden elementos de singular importancia, como el coro, de Francisco de Moure, y el retablo de Cornelius de Holanda.
Comenzó a construirse el templo en el año 1129 bajo a dirección de Raimundo de Monforte. De esta primera etapa constructiva es la Puerta Norte, en la que destaca el pantocrátor del tímpano, colocado sobre un capitel truncado o "pinxante", obligado por la estrechez del van pero convertido en símbolo de la naturaleza celestial de Jesucristo al evitar el su contacto con el suelo. Precede a la puerta un hermoso pórtico gótico-plateresco. La finales del siglo XVIII se realiza la fachada principal, obra neoclásica trazada por Julián Sánchez Bort.
La torre, el claustro y la fabulosa capilla de la Virgen de los Ojos Grandes son barrocos. La capilla es obra del incluso arquitecto que construyó la fachada del Obradoiro, en Santiago, Fernando de Casas y Novoa.
Frente a la Catedral se encuentra el Palacio Episcopal, del siglo XVIII. det> los dos edificios conforman la Plaza de Santa María, una de las más hermosas de la ciudad.
Casa de los Mosaicos (Domus Oceani)
La Casa de los Mosaicos está situada en la calle del Doutor Castro, antes llamada de Batitales, pegada a la Praza Maior. Esta Domus fue una casa grande e importante que, según los restos descubiertos, fue construida entre los siglos I y II, y estuvo ocupada hasta mediados del siglo V.
La gran sala de recepción (oecus) y su antesala tenían el suelo cubierto de espectaculares mosaicos de extraordinaria calidad, y en las paredes abundaban pinturas decorativas. El oecus, columnado en todo su perímetro, tenía 150 m² de superficie, y la antesala cerca de 60. A juzgar por estas medidas, la riqueza de la casa era notoria.
Excavada con ocasión de la reconstrucción de una casa que coincide en parte con su solar, los descubrimientos fueron musealizados in situ, a nivel del sótano. Mosaicos, pinturas murales, bases de columnas y los restos del hypocaustum que aseguraba la calefacción de esta soberbia mansión, constituyen un museo de extraordinario interés para comprender la vida cotidiana de las elites locales en tiempos del Bajo Imperio.
Un montaje audiovisual proyectado en una pantalla de cuatro metros, de 12 minutos de duración, completa la percepción de la realidad de aquella vida de esta gran casa patricia.
Centro Arqueológico de San Roque
De reciente apertura, en este centro se muestran, musealizados in situ, los restos de una necrópolis (cementerio), que se utilizó como tal entre los siglos I-V. En este centro podemos encontrar, además de los enterramientos de incineración (los más antiguos) y de inhumación (los más recientes), restos de un horno dedicado a la producción cerámica y una piscina o estanque de carácter ritual, relacionado con cultos orientales, tan frecuentes a partir de finales del siglo I.
Las dos tumbas conservadas corresponden a una importante área funeraria que, como era preceptivo, se situaba en el exterior de la urbe, a lo largo de uno de los principales accesos a ésta, donde confluían las vías XIX y XX hacia la Asturica Augusta. Justo al borde del cementerio y también junto a la misma vía de acceso a la ciudad se levantó, en un momento impreciso entre los siglos I y II, un gran estanque construido en opus caementicium, aunque debía de estar forrado en el exterior con placas de granito. En las décadas finales del siglo V, se inicia en este extremo del cementerio una actividad de tipo industrial que, como era habitual, se situaba fuera del recinto de las ciudades. La presencia de un horno nos habla de la existencia de un centro artesanal para la fabricación de materiales cerámicos.
Museo Provincial
En el Museo Provincial, se conservan piezas de interés extraordinario de los tiempos romanos. Una visita monográfica a este museo no debe olvidar los siguientes elementos:
-Sala 3, donde se puede ver una importante colección epigráfica.
-Sala 7, donde se encuentran dos importantes mosaicos, un relieve con animales, un telar vertical y la impresionante estela funeraria de Crecente.
-Sala 8, de orfebrería, donde se encuentran importantes piezas contemporáneas del Imperio Romano.
-Sala 9, de prehistoria y arqueología, donde se pueden ver, entre otras muchas cosas de interés, la famosa tessera hospitalaria de O Courel y el excelente relieve de Atán.
-Sala 10, con una importante colección numismática romana que incluye cinco ases cuñados en Lugo.
Sala de Exposiciones Porta Miñá
La Sala de Exposiciones Porta Miñá, que acoge la muestra permanente "Imago Antiqua. Lugo Romano", se encuentra frente a la puerta de la Muralla de la que recibe su nombre, el lugar donde comenzaba el "decumanus máximo" de la ciudad y hasta donde llegaba la vía XIX procedente de Braga. Sin duda uno de los lugares donde la memoria histórica de Roma en Galicia se vive, aún hoy, a flor de piel.
Esta sala acoge una amplia exposición que lleva al visitante a lo largo de un viaje histórico con paradas en las cuatro épocas fundamentales del Lugo romano: la Conquista, el Esplendor, la Fortificación de la Ciudad, y su Ocaso.
Con el monolito fundacional de la ciudad como punto de encuentro, "Imago Antiqua" se distribuye en dos áreas. A la derecha, las piezas correspondientes a las etapas de la conquista y del esplendor del imperio romano. A la izquierda, una recreación de la fortificación de la ciudad, en la que el visitante puede visualizar cómo era realmente la Muralla y cómo cumplía su misión de protección de la urbe.
Museo Diocesano
Colección de arte sagrada, numismática y epigrafía. Su pieza más notable es el Lábaro de Quiroga, del siglo V después de Cristo.
Museo-Tesoro Catedralicio
Arte sagrado, principalmente ourivería. Destaca la custodia del siglo XVIII, de Juan de Arfe.
Ayuntamiento
La sede del Ayuntamiento es una de las obras más significativas del barroco civil gallego. Fue realizado en 1738 por uno de los maestros más reconocidos de la época, Lucas Hierro Caaveiro. ES, por tanto, de la misma época que la Capilla de la Virgen de los Ojos Grandes, en la Catedral, como denota la similitud de los adornos exteriores: gárgolas, pequeñas torres de arcos semicirculares, tableros recortados y superpostos, etc. A torre del reloj es una añadidura erguida en el año 1873.
Termas
Los notables restos de los baños romanos de Lugo, declarados Monumento Histórico-Artístico en 1931, se encuentran dentro de las instalaciones del Hotel Balneario, a la orilla del río Miño. Son de acceso libre para el público, aunque para visitarlos es necesario dirigirse a la recepción del Hotel.
La construcción de estos baños es contemporánea a la fundación de la ciudad en el año 15 a.C. Las instalaciones balnearias eran esenciales en la civilización romana, y el manantial termal que nace en este lugar tiene notables propiedades medicinales, aún explotadas en la actualidad. Se trata de unas aguas sulfurado-sódicas y carbonatadas que brotan a una temperatura próxima a los 44 grados.
La parte más impresionante de las instalaciones romanas conservadas es el Apodycterium, estancia en la que se desnudaban los usuarios. En primer lugar, se ve una gran sala con pavimento de opus signinum, compuesto de relleno de teja y ladrillo con cal.
Al fondo de esta sala hay dos puertas en arco que dan paso a dos estancias aparejadas, ambas cubiertas de bóvedas y con el suelo de losas. En las paredes se pueden ver dieciocho urnas con arco de medio punto, que hacían las veces de armarios para guardar la ropa. La piedra de losa, de la que hay canteras in situ, es el material esencial de toda la obra.
También se puede visitar otra estancia abovedada, que tuvo como uso primitivo una sala de baños. Las salas de baños eran de tres tipos: frigidarium, para baños fríos; tepidarium, para baños templados, y caldarium, para baños calientes. En épocas posteriores esta sala fue convertida en capilla cristiana para uso de los bañistas, y de este tiempo conserva algunos vestigios de pinturas murales.
De una forma u otra, las termas de Lugo nunca dejaron de ser usadas, como prueba la documentación medieval y moderna. A 200 metros desde aquí comienza la ruta de senderismo Miño abierto, río abajo, que discurre por la Reserva de la Biosfera "Terras do Miño".
Puente Romano
En la vía señalada con el número XIX del Itinerario de Antonino, que comunicaba Lucus Augusti con Bracara Augusta (la actual Braga), los romanos construyeron un largo puente para poder cruzar el río Miño.
En la Baja Edad Media el Puente Romano de Lugo sufrió restauraciones de cierta importancia. En la Edad Moderna hubo que hacer varias reparaciones y, finalmente, en 1893 fue ampliado y bastante modificado en su aspecto, al suprimírsele varios elementos. Aún así, los fundamentos del puente actual -llamado viejo o romano- son en buena parte los originales.
La Calzada del Puente va bajando desde la Puerta Miñá de la Muralla hasta este puente y forma parte del Camino Primitivo de peregrinación a Santiago. Desde aquí, el viajero también podrá comenzar la ruta de senderismo "Las riberas altas, Miño arriba".
Santa Eulalia de Bóveda
A 14 kilómetros de Lugo, se encuentra un extraordinario conjunto monumental de origen tardo-romano, declarado Monumento Nacional en 1931. Se trata de un edificio de planta rectangular con una pequeña piscina en el centro y bóveda de cañón.
El edificio original, con estructura de templo in antis, tenía dos plantas. De la superior quedan sólo indicios del arranque de la bóveda, pero la inferior se conserva casi en su totalidad. Sólo tiene una fachada, pues el templo se construyó rebajando la ladera de un pequeño cerro. Bajo una única bóveda, se organiza en tres naves divididas por arcadas, con un ábside rectangular al fondo; en la nave central hay una piscina que recogía el manantial. Las pinturas de la bóveda, unas de las más importantes pinturas murales de la romanidad tardía, de finales del s. IV, se conservan en buena parte y sus bellísimas aves se presentan en casi todo su esplendor después de casi dos milenios; esto es casi un milagro en un lugar tan húmedo. La fachada y el pórtico serían modificados en la época cristiana, pero conservan unos extraordinarios relieves en cantería probablemente originales.
El carácter único en el occidente europeo del templo de Santa Eulalia provocó múltiples interpretaciones sobre su finalidad original: lugar de baños, ninfeo, templo dedicado a Prisciliano...
Al lado del templo, en un pequeño local, están expuestos algunos restos encontrados durante las excavaciones. La aldea central de Santa Eulalia tiene un gran interés también por sus casas de cantería y su ordenación. Al lado del templo sale una ruta de senderismo, El viejo Lugo agrario, muy sencilla e interesante.
Centro de interpretación de la muralla
El Centro de Interpretación de la Muralla está situado en la plaza del Campo, en el centro histórico de la ciudad, tratará de un edificio entre medianeras de planta baja, dos pisos y bajo cubierta, cuyos orígenes de construcción se remontan a comienzos del siglo XVIII. En la planta baja encontrará la zona de recepción y espacio de acogida del visitante.
En la primera planta el tema fundamental es la edificación de la muralla romana, sus características constructivas y los efectos que su construcción tuvieron sobre el urbanismo de Lucus Augusti. Como temas secundarios se contemplan el origen de la ciudad, su evolución en época romana y el legado patrimonial que el imperio dejó en Lugo. A partir de este primero andar el visitante podrá iniciar su conocimiento de la muralla a través de múltiples dispositivos: paneles, audiovisuales, mesas táctiles e interactivos, etc.
El segundo ámbito trata los cambios que sufrió la muralla y las razones que los motivaron, con ellos la muralla se transforma, pero también la ciudad. Aquí se da cuenta de los cambios de la muralla desde la Edad Media incluso la época contemporánea y de la relación entre estas transformaciones y los avatares urbanísticos, sociales, políticos y económicos que tuvieron lugar en la ciudad. Así se relata la consolidación de la ciudad como civitas episcopalis, la importancia de las casas pegadas a la muralla, y se presentan las diez puertas de la muralla en el contexto de los cambios urbanísticos de la ciudad.
Aquí se hace hincapié sobre lo distintivo de la muralla como Patrimonio de la Humanidad, el visitante revive las vicisitudes sobre la propiedad y responsabilidad de su conservación, se tratan las polémicas generadas en torno a la necesidad de derribarla o de conservarla, sus múltiples usos y, sobre todo, que sienta que la muralla es no sólo un monumento sino un emblema de la humanidad.
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